Acaba de nacer y apenas puede sostenerse sobre sus patitas pero ya somos responsables de la correcta educación de nuestro cachorro. De cómo le enseñemos a reaccionar y actuar dependerá su futuro carácter y si se convierte en un perro sociable o retraído. Tenemos una gran responsabilidad en nuestras manos.
Este mes tiene diversas etapas que el cachorro tiene que superar con nuestro apoyo, procurando la máxima delicadeza. Si podemos, no lo separemos muy pronto de su madre para evitar trastornos por ansiedad. Eso sí, mediante caricias, hagamos sentir nuestra presencia humana para que nos vaya conociendo y, mediante el olisqueo, se familiarice con nuestro olor. Esto ya nos procurará un vínculo inicial que facilitará el trabajo posterior de educación.
Los primeros diez días son complicados
El cachorro no ve aunque intenta abrir los párpados, tampoco oye sólo se dedica a comer y dormir. En cuanto a sus “cositas” su madre se encargará de que el cachorro está seco y limpio, si falta ella, tendremos que ocuparnos nosotros. Otro aspecto fundamental es abrigar bien al cachorro, su sensibilidad al frío es máxima. Para ello usaremos mantas suaves e incluso pequeños focos de calor. La temperatura de la habitación en la que esté debería oscilar entre los 24 y los 26 grados.
Alimentación del cachorro
La alimentación es crítica en esta fase y hasta los 21 días. El cachorro tiene el instinto de mamar y si debemos atenderlo nosotros, hemos de buscar leches maternizadas específicas para ellos. Cuidado con la postura que le damos el biberón: nada de tumbarlo como un bebé porque podríamos provocarle un ahogamiento, sino tenerlo a cuatro patas simulando la posición que el cachorro tendría con su madre.
En este momento el cachorro comienza a moverse con un poco más de soltura, las membranas de los ojos van cayendo y empiezan a crecerle los dientes. Es muy recomendable que tome su primera dosis de antiparasitario específico para esta etapa pero siempre bajo supervisión veterinaria.
La fase de destete
La fase de adaptación se produce, finalmente entre los 22 y los 30 días. Es el destete que habrá de realizarse poco a poco. Los dientes ya han crecido por lo que el paso hacia la comida sólida es más sencillo pero, para facilitar las cosas es una buena idea mezclar el pienso con agua. En el mercado existen patés especializados para cachorros. Buscar el equilibrio alimenticio es una buena medida preventiva de problemas de sobrepeso a largo plazo.
Morder tiene otra consecuencia: hay que moderar sus instintos de morderlo todo sin excepción. Es una de las primeras fases del proceso educativo que ya nos compete del todo. Enseñar al cachorro qué puede morder y qué no va a determinar su carácter y el grado de obediencia que nos deba.
¿Dónde hacer sus necesidades?
El segundo aspecto educativo se refiere a dónde hacer sus necesidades. Si le asignamos un lugar concreto en casa, fuera de su cesta que sea accesible y donde se sienta cómodo y lo llevamos allí suavemente pero con firmeza el cachorro terminará por acostumbrarse. Todo es cuestión de paciencia y de estar atentos a posibles “escapes”.
Por último y en la medida de lo posible, no separar al cachorro de su camada hasta por lo menos un mes y medio. Es interesante para su crecimiento que socialice mucho con otros perritos de su edad.
