Los gatitos son adorables, tan pequeñitos, suaves con esas caritas tan monas y los ojos enormes descubriendo el mundo que les rodea. Para ellos, todo es juego, cualquier cosa sirve para jugar sin parar hasta caer rendido de sueño. Como dueños podemos conseguir que realicen algunas actividades que les sirvan para desarrollarse física y mentalmente. Te enseñamos cómo lograrlo y los beneficios que tendréis ambos.

Al principio, el juego es una manera de recordar su herencia genética: morder a sus hermanitos, a su madre o cualquier cosa que tengan cerca es una manera de recordar que en su esencia, son cazadores. Poco a poco, conforme el gatito vaya adquiriendo destrezas motoras, comenzará a correr y practicar otras tres actividades relacionadas con la caza: el acecho, la persecución y atrapar objetos en movimiento. En este momento podemos jugar con nuestro gatito con algo muy sencillo: un palo con un hilo largo atado en uno de sus extremos y en el otro un trozo de tela de colores u otro juguete pequeño que el gatito pueda mordisquear. Horas de diversión aseguradas.

Hay otro juguete que les encanta: las pelotas erizo. Con ellas podemos lanzárselas para que las atrape, después, el propio gatito saldrá corriendo con ellas. La ventaja de esta clase de pelotas es que son rugosas y pueden afilar sus uñitas. Las cosas más simples pueden servir para que el gatito se entretenga, algunos tienen verdadera devoción por las bolitas de papel de aluminio, otros por cualquier cosa crepitante y colorida. Correr tras cosas como esas hace que el gatito aprenda a correr de manera coordinada, centrado en una “presa”.

Aunque nos cueste un poco de tiempo y mucha paciencia, podemos lograr que el gatito nos traiga aquello que le lanzamos siguiendo una pequeña estrategia:

  • Sentados en una silla, le llamamos por su nombre y le enseñamos su juguete favorito, por ejemplo una pequeña bola.
  • Lanza el objeto para que lo vea y olisquee
  • Cuando se aburra, recoge el objeto y vuelve a llamarle por su nombre
  • Repite todo el proceso anterior… durante 10 minutos un par de veces al día. Es muy posible que el gatito haya aprendido la mecánica y te traiga el objeto. Recuerda que el tiempo que dedicas a jugar con tu gato es tiempo de calidad de vida para él.

Los gatitos suelen entretenerse también jugando con un puntero de luz como el que procede de una linterna, les fascina. Moviendo esa luz puedes conseguir que el gatito salte y haga cabriolas  tratando de atraparla.

Un buen truco para conseguir que el gatito mantenga el interés consiste en guardar aquellos juguetes con los que haya jugado mucho y ofrecérselos pasado un tiempo, seguro que volverá a disfrutar de ellos.

Una recomendación final: no jugar nuca con las manos, de momento los mordisquitos pueden parecer divertidos pero el gatito se acostumbrará y cuando sea adulto seguirá con la costumbre lo cual es muy doloroso.

Jugar con el gatito le ayuda a ser un gato adulto sano. Si queremos que no desarrolle actitudes nocivas por puro aburrimiento estaría bien que le dedicáramos al juego como poco, media hora al día.

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