El tiempo pasa muy deprisa y antes de darnos cuenta nuestro pequeñín ya ha cumplido tres meses. Según la raza por ejemplo, si es un labrador, es posible que llegue hasta los 9 kg, en cambio, si hablamos de un perro de raza pequeña lo más probable es que alcance la mitad del peso que tendrá en la edad adulta. De todas formas es una etapa decisiva en la cual se va a fundamentar la mayoría de los hábitos que el perro tenga cuando se convierta en adulto. Vamos a centrarnos en tres aspectos vitales para el cachorro: salud, comida y educación.

Salud del cachorro a los tres meses

A los tres meses comienza el segundo turno de vacunas para el cachorro. Toca volver al veterinario, experiencia que procuraremos que no sea traumática sino totalmente natural dentro de la vida diaria de nuestro perrito.  Por nuestra parte tenemos que estar convencidos de que vacunar al cachorro es una inversión de futuro que no ha de descuidarse. Es la mejor manera de evitar enfermedades tan peligrosas que pudieran llegar a amenazar la vida de nuestro pequeño amigo.

Tenemos que administrar en esta etapa la dosis de refuerzo de la vacuna trivalente que protege frente a moquillo, hepatitis y parvovirosis canina. Recordemos que esta vacuna es de administración obligatoria para todas las razas de perros.

La alimentación del cachorro a los tres meses

Respecto a su alimentación, el cachorro ya come alimentos sólidos a un ritmo de cuatro comidas al día como máximo. La cantidad que debemos facilitarle dependerá de las características de la raza del perro por lo que, en la medida de lo posible intentaremos que sea comida especializada para esa raza en concreto. Ante cualquier duda siempre consultar con el veterinario de confianza. Es un momento peligroso porque puede fomentarse el sobrepeso con las posibles complicaciones que esto pueda generar.

La educación del cachorro a los tres meses

La educación es el tercer pilar sobre el que tenemos que trabajar la correcta salud de nuestro cachorro. El cerebro del perrito está ya plenamente alerta y preparado para recibir los primeros comandos básicos de su adiestramiento. Este proceso ha de ser lo más natural posible con órdenes sencillas como: “siéntate”, “abajo”, “ven aquí” y una muy necesaria para controlar temperamentos desbocados: “quieto”.  Pero si hay un sonido que al cachorro le va a encantar es el de su nombre al cual se acostumbrará enseguida, dándonos esa sensación de alegría que sólo un perro es capaz de ofrecer.

Cuidado con sobrecargar al perrito con excesivos comandos. Por esto, acudir a una escuela de entrenamiento para cachorros puede ser una idea muy buena pues no sólo nuestro perrito aprenderá mejor y más rápido lo que se espera de él sino que se acostumbrará a socializar con otros miembros de su especie en un entorno seguro y controlado.

Los tres meses del cachorro son muy estimulantes para nosotros pues ponen a prueba nuestra paciencia y constancia. Pero también para el perro pues ahora, de verdad está empezando de verdad a vivir.

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4 respuestas a “El cachorro a los tres meses: comenzando a ser adulto”

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