Cada vez son más los dueños concienciados con la importancia que la higiene bucal de sus perros tiene no sólo para evitarles la temida halitosis, sino para prevenir problemas de encías, dolor en la boca o deficiencias en el funcionamiento de sus riñones, hígado o corazón. ¿Quieres aprender a cuidar la higiene bucal de tu perro?Evitar que nuestro perro tenga que ser cometido a una intervención de higiene bucal no es tan difícil como parece. Sólo tenemos que esforzarnos en seguir los consejos veterinarios en higiene bucal desde bien cachorros. Para poder ahorrarte las molestias, el cargo económico y el sufrimiento del can y evitar que tengan que hacerle una limpieza bucal completa, que en casos extremos ya es necesaria y recomendable debes entender que como dueño la responsabilidad total de nuestros perros tengan una boca sana recae sobre nosotros. Un perro no puede limpiarse los dientes, así que corre de parte de su cuidador o responsable tener pautas saludables en este aspecto. ¿Cómo? Muy fácil.
El perro cuando ha cumplido los 6-8 meses de vida ya cuenta con sus 42 dientes definitivos. Es a partir de ahí cuando podemos trabajar con nuestro can en su higiene bucal desde la prevención. El sarro es el principal enemigo de la higiene bucal de los perros, se produce por la mezcla en la boca del animal de los restos de pienso o comida y las sales naturales (calcio y fósforo) que el proceso de ingesta y la propia digestión va produciendo en la boca de nuestro perro. Si no limpiamos bien estos restos de sales y comida, terminarán haciendo una fea costra negra y generando sarro que una vez fijado en los dientes será prácticamente imposible de eliminar sin recurrir a la intervención de un especialista.
¿Cómo podemos evitar el sarro?


Acostumbrando a nuestro perro a una limpieza de dientes con cepillos que tengan hebras blanditas pero que consigan acceder adaptados por su tamaño a la boca de cada uno de los perros. Para que la limpieza se convierta en algo rutinario para nuestros perros debes acompañarla con juegos y dinámicas de recompensa. Primero empieza con un limpiado sin pasta de dientes y cuando veas que al perro no le molesta la dinámica ya podemos pasar a la limpieza con dentífrico.
Otro asunto importante es el uso siempre de pasta de diente especial para perros.
No debemos hacer ningún cepillado con pasta de humanos ya que su alto contenido en fluor puede dañar el estómago de los animales.
En cualquier establecimiento especializado en perros encontraremos un buen surtido de artículos para la limpieza bucal de los canes incluidas pasta dentífrica.
Intenta repetir las dinámicas de limpieza de dientes una vez a la semana.
Otra decisión que puedes adoptar para ayudar a la limpieza bucal de tu perro es abandonar la comida en lata para darle pienso de alimento. El pienso ayuda a la limpieza bucal ya que en el proceso del masticado se va frotando con los dientes, sin embargo esto no puede actuar como sustitutivo del cepillado de los dientes del perro.
También se pueden utilizar snacks diseñados para ayudar a la limpieza bucal o el mal aliento y otros complementos.
