Seguro que si nunca has tenido gatos te resulta complicado entender por qué hacen determinadas cosas. Tener de mascota a un felino es bastante diferente a contar con un can como mejor amigo. Aprende a quererlo y aceptar sus manías desde el entendimiento de sus actos. ¿Te animas?

Sofía es una estudiante de 24 años que está terminando enfermería y vive en su piso de Madrid con su compañera de piso también estudiante y hasta ahora su perro Chispita. Desafortunadamente hace unos meses, Chispita falleció y ahora Sofía se debate entre volver a tener un perrito que le haga compañía u optar por otra mascota diferente. Su compañera de piso aboga por tener un gato ya que no requieren de tanta atención como los perros y no necesitan salir tanto de casa. Después de un largo debate decidieron ir al refugio de animales más cercano y adoptar a Isidoro, un gatito rojizo, muy mimoso y juguetón. ¿Habrán tomado una buena decisión?

Cómo entender mejor a tu gato
Imagen: Vale

Seguro que no es la primera vez que has escuchado hablar de las mil y una diferencias entre tener un perro o tener un gato como mascota. De hecho, hay personas que incluso definen las características de una personalidad dependiendo de si eliges un animal u otro como compañía. Lo cierto es que sin caer en los tópicos comunes, sí que es verdad que existen varias diferencias sustanciales entre perros y gatos. Consecuencia de estas diferencias muchas personas que se deciden a tener un gato habiendo tenido toda la vida mascotas caninas suelen pasar un periodo de adaptación que en muchos casos se acentúa por el desconocimiento de las pautas más básicas de los gatos.

En primer lugar existe un falso mito, como el que creían las dos chicas del ejemplo, de que los gatos necesitan menos cuidados o menos mimos que los perros. Nada más lejos de la realidad. Si bien los felinos sí cuentan con un alto concepto de sí mismos y son capaces de pasar largas estancias sin interactuar con las otras personas de la estancia, los gatos necesitan de los mismos cuidados de los perros, e incluso más, en cuanto al cepillado para evitarles bolas de pelo que puedan causarle un problema gástrico. Pero no sólo necesitan los mismos cuidados, sino que los felinos son animales muy melosos y mimosos que demandan el cariño de sus dueños, de la misma manera que los perros.

Otro falso mito es que los gatos no necesitan salir al exterior para ser felices. Si bien no requieren de la operación física de salir al exterior para defecar, ya que ellos lo hacen en su caja de arena, sí que es recomendable dar libertad controlada al animal y dejarlo en patios o jardines para que pueda andar, corretear y explorar a su aire.  También es falso que no demandarán la atención de sus amos, al contrario, suelen generar relaciones muy íntimas con sus dueños, demostrándoles su amor o su protección llevándoles a su puerta los animales que cazan. Lejos de ser un acto repulsivo, es un gran acto de amor en la visión de los felinos.

En definitiva no podemos basar la decisión de cambiar de especie en cuanto a mascotas se refiere por falsos mitos o generalidades, cada mascota es un mundo y lo que está claro es que todas demandarán de sus dueños su mejor versión, cariño y dedicación.

La pregunta es ¿Estás preparado para eso?

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