La vista de los felinos es uno de los sentidos más fascinantes del mundo animal. Tardíos a la hora de su desarrollo y a la vez hipersensibles en determinadas condiciones como la oscuridad, merece la pena que te sorprendas con cinco cosas que seguro no sabías de la visión de los gatos.
Los gatos, para los amantes del mundo felino no es ninguna novedad que la mayoría de circunstancias que rodean a estos animales son especiales, únicas e incluso, un poquito complicadas. No importa, es la magia de los gatos, unos animales sensibles pero desprendidos, independientes pero familiares, avispados pero con pérdidas de visión. Hoy nos vamos a centrar en estudiar cómo funciona la visión de los gatos, teniendo en cuenta cinco parámetros que no son conocidos para el gran público.
1-. Tardan entre 8-10 días en abrir los ojos y otras 24 horas en empezar a ver
Si has tenido la oportunidad de ver el nacimiento de alguna camada de gatitos sabrás que los felinos nacen con los ojos cerrados, y que aunque empiezan a moverse, respirar e incluso a comer, no abren esos ojos hasta pasados casi 10 días desde el momento de su alumbramiento. Además, deberán pasar hasta otras 24 horas para que el gato comience a desarrollar una primera vista muy tenue. Aún le queda mucho camino que recorrer.
2-. Hasta los 4 meses de vida no logran desarrollar completamente su sentido de la vista
Los primeros días de vida de la vista de un felino, transcurridas esas primeras once jornadas con los ojos cerrados, tampoco les supone una mejora sustantiva, ya que la primera vista del gato es una visión sin enfoque, por lo que ni enfocan ni distinguen casi nada. No es hasta los cuatro meses de vida cuando desarrollan por completo su sentido visual.
3-. Los gatos ven hasta 8 veces mejor que los humanos… pero con matices
La visión de los gatos en pleno desarrollo tiene una mejora respecto a la del ser humano de ocho veces, pero en determinadas circunstancias como es la visión nocturna. De hecho los gatos tienen una membrana debajo de la retina, llamada tapetum lucidum que les hace ver mejor en la oscuridad.
4-. Los ojos del gato son proporcionalmente más grandes que su cabeza
Si los comparáramos con el ojo humano, incluso casi llegarían al mismo tamaño. Los gatos tienen ojos extraordinariamente grandes simétricamente.
5-. La visión de los gatos sólo puede distinguir determinados colores como los azules, verdes y amarillos
De hecho, los gatos tienen grandes dificultades para distinguir colores como rojo o rosa. Por otro lado, ésta no es la única de sus deficiencias. Los felinos son capaces de ver a gran velocidad, lo que les da mucha agilidad y reflejos, pero a la vez son muy malos a la hora de ver movimientos lentos. ¿Te lo puedes creer?
