Todos queremos tener a nuestra mascota en las mejores condiciones y darle todo aquello que sea necesario para poder mantener su salud en un buen estado.
Por eso si hay ocasiones que nuestro perro está decaído y sin ganas de hacer nada es normal pensar que su salud no se encuentra en las mejores condiciones que podamos desear, y es que nuestros pequeños compañeros de vida también pueden sufrir en sus carnes las enfermedades que en los humanos son comunes tales como fiebres, infecciones estomacales o resfriados. Si bien es cierto que debemos tener en cuenta los síntomas que manifiesta nuestro perro, solo hay una forma de saber si su temperatura está más alta de lo usual: con un termómetro. Pero si nunca te has parado a conocer como se usa, en el artículo que te ofrecemos hoy te vamos a explicar cómo se hace.
Tal vez en ocasiones hayas escuchado por ahí que tocando la nariz o las orejas del animal si estas se encuentran calientes es una forma de saber si tiene fiebre. Pero hemos de decir que de exacto este método más bien tiene poco, pues lo verdaderamente importante a la hora de saber si tiene fiebre es la temperatura interior de nuestro perro.
En principio usaremos un termómetro de lectura rápida y que sea de un material irrompible. De la temperatura que mejor nos podemos fiar es de la rectal, así que hay que introducir la punta del termómetro por el ano de nuestro perro, usando si queremos un poco de vaselina. Lógicamente esto no gustara a nuestro perro, así que probablemente alguien más deba ayudarnos a sujetarlo de forma que el animal quede de pie, pues así es como se debe de tomar la temperatura. Deberemos tener el termómetro durante treinta segundos dentro del animal. Una vez utilizado hay que desinfectarlo con un algodón mojado en alcohol y hay que tomar nota de la temperatura, la hora y el día en que se produjo la medición.
En el caso de que nuestra mascota sea de sexo femenino, la temperatura se puede tomar también a través del orificio de la vagina. Si lo que hay que hacer es tener un seguimiento de la temperatura durante varios días, se recomienda poner el termómetro cada seis u ocho horas y hacer esta toma de temperatura antes de la comida, de manera que los vaivenes que produce el proceso digestivo no hagan variar los resultados.
Si tu perro tiene la temperatura más alta de lo normal, consulta a tu veterinario de confianza pues una fiebre puede indicar un malestar leve o algo mucho más grave, por tanto si queremos garantizar el bienestar de nuestra mascota es muy importante determinar el origen de este síntoma.
