El oído de los perros es un órgano muy desarrollado y sensible. Una buena higiene es muy recomendable principalmente en los perros con orejas caídas porque son más propensos a sufrir enfermedades que pueden derivar en sordera. Te explicamos cómo detectar la sordera en perros y las consecuencias que puede tener para tu perro.

Tipos de sordera en perros

Existen distintos tipos de sordera. Algunos perros nacen sordos aunque no es lo más habitual. Normalmente se produce como consecuencia de una enfermedad o como algo natural por vejez.

En el primer caso, cuando el perro nace sordo, estaríamos hablando de la sordera congénita. Tiene un origen genético y algunas razas son más propensas que otras. Casos como la del dálmata es bastante habitual porque se produce por falta de pigmentación en la piel del oído interno. En estos casos las terminaciones nerviosas se atrofian durante las primeras semanas de vida y puede producir sordera.

En cuanto a las enfermedades en los oídos, éstas pueden tener múltiples causas:

  • Infección en el oído. En estos casos deberemos tratarlo lo antes posible con gotas y antibiótico si fuera necesario. Puede tener múltiples orígenes pero algo bastante habitual es que la infección sea causado por un elemento extraño. Por ello conviene insistir en la higiene auricular.
  • Ácaros. Es contagioso y conviene tratarlo con algún insecticida que nos recomiende el veterinario.
  • Golpes. En estos casos es necesario drenar el hematoma para evitar que se produzcan inflamaciones.
  • Reacción alérgica de la piel. El tratamiento consiste en aplicar antibióticos y/o antiinflamatorios.

En algunos casos la sordera es temporal y se produce por una acumulación de cera en los oídos. En este caso conviene también acudir al veterinario porque el perro podría tener un tapón de cera.

¿Cómo se detecta la sordera en perros?

Detectar la sordera en perros puede ser complicado. Podemos tratar de hacer ruidos para ver la reacción de nuestro perro pero debemos tener en cuenta que también podría reaccionar ante las vibraciones que van ligadas a ciertos ruídos.

Si intuyéramos que nuestro perro pudiera estar perdiendo audición y quisiéramos verificarlo, deberíamos ir al veterinario para hacer el test BAER (Brainsterm Auditory Evoked Response). Con este test se generan ruidos y se evalúa la actividad cerebral que estos estímulos provocan como respuesta. Se colocan unos auriculares en las orejas del perro y unos electrodos en la cabeza que pueden incomodar al perro pero en ningún caso es doloroso. Si el perro se muestra nervioso lo mejor es sedarlo durante los 10 o 15 minutos que dura el test.

Consecuencias

Existen ciertos mitos sobre la agresividad de los perros sordos que no son ciertos. Un perro sordo seguirá siendo un perro normal y “sólo” deberemos adaptarnos a su condición. Deberemos modificar nuestro comportamiento para llamar su atención pero su conducta seguirá siendo la misma.

Conviene saber que el oído, no sólo se usa para escuchar sino que también es vital para el equilibrio. Así que un perro con problemas de oído, también podría tener problemas de estabilidad que deberíamos controlar.

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Una idea en “La sordera en perros”

  • tengo una duda el uso del collar de cascabel pude estar conectado con esos problemas, si es asi que lo causaría y si no por que en algunos sitios se tacha de mal el uso del mismo…
    aparte del estrés que le podría causar al inicio a un animalito adaptarse, de verdad hay consecuencias malas a largo plazo?

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