Las piedras o cálculos urinarios se producen por la acumulación de minerales en el organismo. Las piedras suelen formarse en la vejiga aunque también pueden estar en los riñones, la uretra o el tracto urinario.

Estos problemas en el aparato urinario de los perros y los gatos son muy dolorosos pero si se detectan a tiempo no entrañan mayor gravedad. El peligro viene si no se detecta porque puede provocar la muerte por intoxicación interna. Una de las funciones de la orina es eliminar los residuos y componentes tóxicos acumulados en la sangre y si queda parcial o totalmente bloqueada puede causar problemas irreparables.

Por ello conviene estar atento al comportamiento de nuestros perros y gatos y acudir al veterinario si detectamos:

  • Sangre en la orina
  • Pipi frecuente y escaso
  • Dificultad para orinar. Cuando el perro se mantiene durante más tiempo del habitual en la posición de micción.
  • Se lame los genitales en exceso

Causas de los cálculos urinarios

Hay varios factores que influyen en la aparición de cálculos urinarios en los animales. Conviene conocerlos para estar más atentos en los casos que tengamos una mascota con mayor índice de riesgo. Entre ellos básicamente encontramos:

  • Infecciones urinarias previas.
  • Alimentación con piensos de baja calidad. Hay que vigilar los componentes de la alimentación de nuestra mascota y evitar que tengan un exceso de fósforo.
  • Factores hereditarios. Si los progenitores han tenido problemas de piedras es muy probable que nuestra mascota también los tenga. Algunas razas como los dálmatas son muy propensos.

Tratamiento para los cálculos urinarios

Antes del tratamiento hay que tener un buen diagnóstico porque no es lo mismo tener una piedra que varias o tener una piedra pequeña que una grande. Por ello conviene acudir al veterinario lo antes posible.

Una vez determinado el problema, el tratamiento pasará por:

  • Suministrar antibióticos en caso de infecciones urinarias
  • Medicamentos para cambiar el pH de la orina.
  • Cambiar la alimentación para intentar disolver las piedras (existen dietas específicas)
  • Recurrir a la cirugía para eliminar las piedras grandes.

De todas formas, nosotros podemos hacer algunas cosas para ayudar a solucionar el problema. Básicamente deberíamos:

  • Sacar a pasear a nuestro perro más frecuentemente o cambiar más a menudo la bandeja de nuestro gato para que no tengan que esperar para orinar.
  • Dejar agua fresca abundante a su disposición.
  • Dividir la ración de comida diaria en pequeñas dosis para evitar grandes fluctuaciones del pH urinario.

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