Qué es:

La inflamación de la pared muscular del corazón (miocardio) a menudo causada por bacterias se denomina miocarditis. Esto es, pueden causar miocarditis los virus, y otros agentes bacterianos como los fúngicos, reumáticos y protozoarios si llegan al corazón desde otras partes del cuerpo o si le afectan directamente. Dependiendo del tipo de afectación vírica, la miocarditis puede dar lugar a insuficiencia cardíaca. Ciertos tipos de medicamentos también pueden ser un factor desencadenante de esta enfermedad.

Cuadro de síntomas:

Arritmias, tos, intolerancia al ejercicio, respiración difícil, debilidad y fiebre. La inflamación en sí puede ser focal o difusa en todo el miocardio.

Diagnóstico:

Cuando acuda con su perro al veterinario, procure llevar un completo historial de su salud, incluyendo cualquier síntoma que crea que pueda ser importante. Los detalles marcan siempre la diferencia. Con un completo examen físico del perro como punto de partida, especialmente en lo que se refiere al sistema cardiovascular, el veterinario encargará pruebas como un hemograma completo, el perfil bioquímico de un hemocultivo y un análisis de orina. Así, se encontrará la bacteria o virus desencadenante del problema.

El ecocardiograma (EKG) evaluará la amplitud del daño al micocardio y la posible acumulación anormal de líquido alrededor del corazón. El ecocardiograma también revelará los daños dentro del corazón. Mediante radiografías torácicas, se evaluarán los daños en los pulmones (posible existencia de líquidos) y otras partes del cuerpo, así como el tamaño del corazón.

También pueden tomarse muestras de fluidos existentes alrededor del corazón.

Tratamiento y cuidados:

Si el perro sufre de micarditis grave, o problemas graves del ritmo cardíaco, incluso insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) debe ser hospitalizado para que le sean proporcionados cuidados intensivos y tratamiento específico

En el caso de identificar que la miocarditis ha sido producida por un agente específico, la infección deberá ser tratada con antibióticos.

Hay medicamentos para corregir los problemas del ritmo cardíaco del perro. Si el problema es especialmente grave, se debe considerar la necesidad de implantar un marcapasos.

Según la extensión y la gravedad de la enfermedad el pronóstico es variable. La miocarditis diagnosticada como tal tiene una probabilidad de supervivencia leve. En cambio, en las formas leves de la enfermedad, el perro suele responder muy bien al tratamiento.

No obstante, hay cosas que el dueño si puede hacer: limitar la actividad de la mascota para favorecer su recuperación. También es muy buena idea que el perro tenga un lugar propio lejos de ruidos domésticos. Restringir la ingesta de sal en la comida también ayuda a una mejor calidad de vida.

Ahora bien, las visitas regulares al veterinario para una evaluación y seguimiento se realizarán de manera frecuente, así como pruebas de laboratorio para controlar cómo progresa el tratamiento y la respuesta del perro al mismo.

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