Seguro que más de una vez has sorprendido a tu felino de vuelta de una «excursión» fuera de vuestros dominios y te has preocupado. ¿Por qué un gato se fuga? ¿Cómo podemos evitar esos paseos? No te pierdas nuestro post dedicado a ese comportamiento de nuestro gato que tanto nos gustaría evitar. Comenzamos.

Un gato en celo es un gato que ansía salir de los dominios que conoce para encontrarse con su destino procreador. Como en el mundo moderno, los gatos domésticos deben renunciar a dicho comportamiento «apareador» es necesario que desde que son cachorros se les eduque de una manera especial para evitar no sólo las fugas provocadas por el celo, sino aquellas otras que simplemente están provocadas por la falta de distracciones de nuestro pequeño amigo. Los gatos son animales libres, aventureros e independientes, por lo que está en su naturaleza tomarse pequeños «descansos» de la disciplina familiar para ser animales, al fin de al cabo.

A pesar de ser un comportamiento instintivo, sí que hay algunos trucos que podemos aplicar para minimizar las posibilidades de fuga por parte de nuestros felinos. En primer lugar es importante prestar atención a las posibles «vías de fuga» e impedir zonas por las que los gatos puedan trepar o huir. Taponar las posibles zonas por las que se puede escapar ayudará a que el gato o la gata se desanime pronto.

Otro consejo, quizá el más importante, es dotar a nuestro gato de juguetes y distracciones. Establecer unas horas al día para hacerle compañía, acariciarlo o jugar con él le ayudará a permanecer más tranquilo durante el día y a no buscar fuera distracciones que puede conseguir en casa. Ahí entra, en la medida de lo posible, la opción de darle un compañero/a para que no esté solo y juntos puedan distraerse sin salir al exterior.

En tercer lugar es muy importante que nuestro felino tenga siempre suficiente comida, la arena limpia y su propio espacio. Si no cuentan con los mínimos cuidados, el gato como animal superviviente por instinto saldrá a la calle en busca de todo lo que le falte dentro de sus cuatro paredes.

Por otro lado, al igual que damos algunos consejos también introducimos algunas ideas que descartamos para evitar éste problema, como son por ejemplo los collares eléctricos, repelentes químicos o castigos físicos. Este tipo de acciones no harán sino incentivar sus instintos y ganas de fuga.

¿Qué hago si ya se me ha escapado?

Si un felino en un descuido se nos ha ido de la casa y vuelve pasado un tiempo, no hay que alarmarse. Debemos recibirle con cariño y aprovechar esas caricias para realizar una inspección ocular y física para ver si ha podido lesionarse, o si ha estado en alguna pelea. En el caso de encontrar heridas, recomendamos llevar al veterinario sin falta, así como en cualquier caso, un buen baño con desparasitación incluida, por mucho que no les guste la idea.

Por último, existe una tendencia al auge para evitar los riesgos de fuga en felinos que consiste precisamente en salidas controladas con su correa, como si fueran perros. Cada vez hay más dueños de gatos que disfrutan con sus paseos controlados. ¿Te animas?

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Una idea en “Mi gato se fuga: ¿Cómo puedo evitarlo?”

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