Qué es:

A veces, de manera inconsciente y queriendo dar lo mejor para nuestra mascota, le ofrecemos suplementos vitamínicos. Hay que tener mucho cuidado con la composición de estos productos, pues es posible que estén formulados con unos niveles de hierro elevados y altamente peligrosos.

El hierro es un nutriente esencial para la salud de un perro, ahora bien, en exceso, puede llegar a ser extremadamente tóxico. Es posible que el perro entre en estado de shock o de coma. Y además puede dañar el sistema digestivo, el hígado, el corazón y las células del perro.

Se considera intoxicación cuando el perro ha ingerido una dosis superior a 20 mg / kg.

Si le ofrecemos a nuestra mascota suplementos alimentarios es necesario que estos sean adecuados a su edad, tamaño y estado de salud.

Cuadro de síntomas:

La toxicidad del hierro tiene cuatro etapas separadas.

Etapa I (0-6 horas) con vómitos, diarrea, depresión y dolor abdominal.

Estadio II (6-24 horas) caracterizada por una recuperación aparente.

Etapa III (12-96 horas) con vómitos, diarrea, depresión, estado de shock, temblores y dolor abdominal.

Etapa IV (2-6 semanas) con obstrucción gastrointestinal.

Causas:

La trombocitopenia tiene diversas causas, entre ellas:

  • Leucemia
  • Linfoma
  • Disminución de la producción de plaquetas
  • Pérdida extrema de sangre debido a una hemorragia
  • Un proceso infeccioso que produzca destrucción de plaquetas. Esta es la causa más común, se conoce como erlichiosis canina o enfermedad de la garrapata.

Diagnóstico:

El dueño debe informar al veterinario de los síntomas y de los incidentes que hayan podido suceder (por ejemplo, ingestión accidental).

Los niveles anormalmente altos de hierro en la sangre aparecerán en la analítica que incluirá perfil de sangre química y conteo sanguíneo completo. Además del análisis de sangre, también es necesario uno de orina para complementar la información.
Mediante imágenes de diagnóstico se podrá determinar si es posible eliminar lo que el perro haya ingerido antes de que llegue al torrente sanguíneo en caso de que la intoxicación se haya debido a una ingesta accidental.

Tratamiento y cuidados:

El perro recibirá un tratamiento de administración de líquidos en grandes cantidades para corregir la acidosis que se esté produciendo en el torrente sanguíneo.

Las pastillas de hierro no absorbidas se eliminarán con medicamentos que induzcan al vómito y si esto no es posible, mediante un lavado de estómago.

Este procedimiento se realiza bombeando lentamente una solución salina en el estómago para limpiarlo. El contenido se elimina en pequeñas cantidades usando otro tubo.

Hay que controlar las enzimas sanguíneas y las enzimas hepáticas del perro después del tratamiento para asegurar su recuperación. También es importante observar cualquier signo de obstrucción gastrointestinal

Después de un episodio de intoxicación por exceso de hierro, el veterinario programará visitas de seguimiento para analizar y controlar los niveles de hierro en sangre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.