Los animales ofrecen toda clase de beneficios para los humanos. Nos dan cariño y amor y ello se ve reflejado en nuestra manera de vivir.
Desde hace un tiempo se ha puesto de manifiesto las ventajas que ofrece el contacto con los animales para personas que tienen problemas físicos y psíquicos, llegando a producirse mejorías en determinadas enfermedades. Por ello, se han extendido los servicios de terapia con animales, especialmente con perros, con el fin de ayudar a personas a tener una mejor calidad de vida.
La terapia asistida con perros se ha determinado como una alternativa terapéutica muy válida que está en continua investigación por parte de psicólogos y veterinarios. Estas terapias permiten estar en contacto con el perro, tocarlo, jugar con él, darle de comer y recibir o dar cariño durante cierto tiempo.
Un programa de terapia asistida con perros debe tener unos objetivos terapéuticos específicos que pueden ser cognitivos, físicos, emocionales o sociales orientados a alcanzar la mejora del paciente. Este programa debe ser evaluado por un profesional de la salud.
La terapia asistida con perros no hay que confundirla con las actividades asistidas por perros. Estas últimas se caracterizan por tener fines más lúdicos, sociales, recreativos o educacionales, en las que no hay una evaluación de los progresos de los participantes y la presencia de un profesional de la salud no es necesaria.
Las sesiones pueden alargarse en el tiempo si se ven resultados óptimos. Las terapias pueden realizarse en grupo o de manera individual para casos específicos.
Beneficios de la terapia asistida con perros
Entre los beneficios que aportan las terapias con perros encontramos la reducción de la ansiedad y el estrés en gran medida. Estar en contacto con el perro produce bienestar y relajación. El hecho de tocar al perro, cuidarlo y jugar con él estimula la capacidad cognitiva de las personas, y es muy favorable para el crecimiento sensorial de los niños.
Por otra parte, se suele aumentar la actividad física y motora de los pacientes que, a la vez, mejoran su comunicación y relaciones con otras personas. Como consecuencia de la pertenencia con otro ser y la alta responsabilidad que supone su cuidado, las personas aumentan su autoestima y elevan su estado de ánimo. Esto ayuda a superar depresiones con mayor facilidad.
¿Cualquier perro sirve para realizar terapia asistida?
La raza no es el factor principal para escoger un perro de terapia. Mucho más importante es el temperamento. El perro debe reunir unas determinadas características como ser sociable, amigable, cariñoso y paciente y estar bien educado para adaptarse a diversas personas, ámbitos y situaciones.
Ejemplos de terapia asistida con perros
En España hay determinadas empresas, asociaciones y fundaciones que ofrecen servicios de terapia con perros. Cabe destacar la Fundación Affinity que son pioneros en el país en la creación de programas de terapia asistida por animales desde 1990. Sus destinatarios suelen ser personas de la tercera edad, los que están residiendo en centros penitenciarios, niños con dificultades, como lo autistas, o personas con largos tratamientos de enfermedad.
Recientemente el centro Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris ha iniciado una nueva actividad para mejorar la calidad de vida de sus usuarios mediante sesiones de terapia asistida con perros. Inicialmente el centro cuenta con dos perros – Piula y Alice – para ayudar a sus pacientes con deterioro cognitivo.

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