Los gatos son mascotas que suelen pasar muchas horas en casa durmiendo. Este hecho sumado a que algunas razas tienden a engordan cuando se les castran, hacen que debamos controlar el peso de los gatos. Te damos algunas claves para que tu gato pueda bajar de peso en caso de que sea necesario.
¿Es importante controlar el peso de los gatos?
Tan sólo un kg por encima del peso ideal de tu gato pueden ponerlo en riesgo de desarrollar enfermedades o trastornos que afecten a su salud. Algunos de los trastornos más comunes asociados con el exceso de peso incluyen:
- Diabetes felina – un gato obeso se estima que es por lo menos tres veces más propenso a desarrollar esta
enfermedad grave en comparación con un gato de peso normal. - Enfermedades de corazón y respiratorias
- Osteoartritis
- Presión arterial alta
- Muchas formas de cáncer – especialmente cánceres intraabdominales.
Además, los gatos con sobrepeso y obesidad tienen una esperanza de vida más corta que aquellos que tienen el peso ideal. Tienden a interactuar físicamente menos con sus familias y juegan menos lo que puede provocar que sea más fácil pasar por alto enfermedades ya que atribuimos su letargo a su «pereza normal.»
Control adecuado del peso de los gatos
Para saber si el gato pesa más de lo normal, podemos llevarlo al veterinario para que evalue si tiene sobrepeso y realizar posteriormente un control desde casa.
Para ello, exploraremos a nuestro gato palpándole el tórax, veremos si tiene grasa en la parte lumbar y notaremos si el abdomen es igual de ancho que el pecho. Son factores que nos determinarán que nuestro gato está algo obeso.
Aunque es vuestro veterinario quien mejor os podrá indicar el peso ideal de vuestro gato os mostramos a continuación los pesos ideales, aproximados, calculados por la (APOP) Association for Pet Obesity Prevention.
| Tipo de gato | Peso ideal |
| Gato doméstico |
|
| Gato persa |
|
| Gato siamés |
|
| Gato Maine Coon |
|
Correcta alimentación
Los gatos deben alimentarse con los nutrientes y vitaminas necesarias y, en ocasiones, darles alimentos de dieta y bajos en grasas. En función del peso de nuestro gato y con la ayuda y consejos del veterinario deberéis determinar el tipo de alimentación y las cantidades que son más adecuadas para vuestra mascota.
Dar jamón de vez en cuando puede ser un buen alimento para nuestro gato. Pero darle a diario grasas que solemos comer, puede repercutir en su estado general y hacer que aumente de peso de manera innecesaria. Tampoco es bueno darle excesivas golosinas para gatos que son ricas en azúcares.
Como hemos destacados anteriormente, los gatos esterilizados o castrados tienden a engordar, por lo que el control de la alimentación en estos casos es aún más importante.
Ejercicio
Hay gatos que engordan más que otros, y gatos más tranquilos que se mueven poco. Si es así deberemos fomentar el juego para que se mueva y esté mucho más ágil.
Conseguir que nuestro gato haga ejercicio no es una tarea fácil. Nuestros gatos son versiones domésticas de los felinos salvajes y estos por su naturaleza gastan muy poca energía en la búsqueda de presas y rara vez lejos de su territorio. La mayoría de los gatos salvajes persiguen a su presa a toda velocidad por menos de un minuto y después pasaran horas descansado para recuperarse hasta la próxima cacería.
Aunque sea difícil, no es imposible y os damos algunos consejos simples para conseguir que vuestro gato se mueva y haga ejercicio:
- Juego «Encuentra la comida»: Cambiar de lugar el comedero por distintos lugares de la casa para que el gato siempre tenga que caminar para llegar a su comida.
- Uso de plumas, linternas, bolsas de papel o pelotas, algo que a tu gato le parezca interesante de perseguir. Deberías tratar de jugar con tu gato durante diez minutos dos veces al día. Hay numerosos juguetes que se mueven y emiten sonidos que pueden ser atractivos para tu gato, aunque sin olvidar que lo que es emocionante hoy puede ser aburrido mañana.
