Conviene adquirir unos buenos hábitos de higiene para prevenir posibles problemas sanitarios.
Cuidar de las partes más sensibles de tu perro, hará que tenga menos problemas de salud y que viva más años en óptimas condiciones.

Cuidados del perro

En general podemos decir que existen algunas zonas más sensibles con las que deberás tener más cuidado aunque siempre acabará dependiendo de aspectos como la raza, los hábitos, la edad, etc. Para el cuidado diario de estas zonas, debes tener en cuenta que existen productos específicos para los perros y que no puedes utilizar los que tuyos aunque pienses que son de gran calidad.

La piel

El pelo del perro se mantiene sano gracias a la secreción del sebo. Para no perjudicar esta protección natural del perro es recomendable bañarlo un máximo de una vez cada 10 días y usar siempre productos específicos para el pH de su piel. Después del baño, es conveniente secar el pelo utilizando una toalla y el secador con cuidado.
Para mantener un manto en óptimas condiciones es aconsejable cepillarlo una vez al día durante unos 10 minutos. De esta forma, sobretodo en el caso de las razas de pelo largo, conseguiremos un manto brillante y que el perro pierda menos pelo por casa.
Las toallitas húmedas para mascotas son un producto recomendable para limpiar al perro sin tener que recurrir al baño. Recuerda que a los cachorros no se les puede bañar hasta finalizar su periodo inicial de vacunación.

Los ojos

Los perros tienen un tercer párpado o membrana nictitante. Los ojos de los perros son muy delicados y deben limpiarse diariamente para que queden brillantes y libres de legañas. Lo mejor es utilizar una gasa humedecida. Nunca hay que usar colirios sin prescripción veterinaria, ni los que lleven más de 15 días abiertos.

La boca

La boca de los perros es otro lugar sensible. El 80% de los perros pueden presentar problemas dentales a la edad de 3 años. Los restos de comida se acumulan y hacen que se forme una capa de sarro. Para evitar que el perro pierda las piezas o tenga una infección de encías -gingivitis- o de boca –periodontits-, es muy importante habituarse a limpiar los dientes por lo menos una vez a la semana.
El mal aliento puede indicar que tu perro tiene problemas de boca. Existen en el mercado diferentes productos para el cuidado de la boca pero además es importante controlar que el perro no juegue con piedras que desgasten o dañen sus dientes y que el cambio de dientes se realice con normalidad. Los cachorros cambian sus dientes entre los 5 y 9 meses de edad.
Es recomendable acudir al veterinario para realizar al menos una revisión bucal al año.

Las orejas

Las orejas deben estar siempre limpias. Para las razas con orejas caídas suele ser un foco de problemas mientras que las razas con orejas erguidas suelen tener menos problemas porque se oxigenan. Para la limpieza de las orejas no hay que usar bastones de algodón, ni alcohol o agua oxigenada ya que existen productos específicos para los perros. Podemos limpiar la superficie de la oreja con toallitas húmedas pero es mejor no tocar el conducto auditivo para no producir daños internos (su conducto auditivo no es recto sino que tiene forma de L).

Las uñas

Los perros tienen cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las traseras. Sin embargo en las traseras ha quedado un vestigio de dedo que se llama espolón.
El corte de uñas debe realizarse siempre que las uñas sobrepasen la almohadilla y en el caso de los espolones cuando pueda engancharse o molestar al perro. En las razas pequeñas y medianas no se desgastan tanto las uñas con la actividad diaria y el corte de uñas debe hacerse más a menudo.
Cortar las uñas de un perro no es como cortar las nuestras porque las de estos tienen terminaciones nerviosas y capilares y si no vigilamos les podemos hacer daño. Lo mejor es que primero lo haga un profesional y nos explique cómo hacerlo. Para cortarlas tendremos que calmar al perro antes de empezar y necesitaremos unas tijeras especiales.

Visita al veterinario

Por último, también es importante adquirir el hábito de acudir regularmente al veterinario. Muchos propietarios no realizan las visitas periódicas que serían recomendables y sólo acuden al veterinario cuando su perro está enfermo. Con este comportamiento algunos pretenden ahorrar pero no tienen en cuenta que suele ser contraproducente porque el mayor coste surge a causa de tener que aplicar tratamientos caros ante enfermedades que podrían haberse evitado con una buena prevención.

Nosotros aconsejamos acudir al menos dos veces al año al veterinario para un chequeo rutinario

Mascobox es la primera canastilla para cachorros completamente gratuita para el centro veterinario y sus clientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *