La Filarosis Canina o enfermedad del Gusano del Corazón representa una seria amenaza para la salud de tu mascota.

La enfermedad viene producida por un gusano redondo que se instala en la parte derecha del corazón y los vasos sanguíneos pulmonares. El Gusano del Corazón se alimenta de los nutrientes que lleva la sangre y puede llegar a medir entre 15 y 30 cms.

Este parásito es transmitido por un mosquito. Se reproduce en el interior del perro y en las infecciones graves podemos llegar a encontrar más de 100 en un solo perro. En estos casos puede llegar a causar la muerte porque obstruyen la circulación y provocan graves daños básicamente en el corazón y los pulmones (otros órganos como el hígado también pueden verse afectados).

El proceso se inicia cuando un mosquito pica a un perro sano después de haber picado a uno  enfermo. Cuando el perro está infectado, la hembra produce crías que circulan por toda la sangre: las microfilarias. Estas microfilarias se incuban en el mosquito de 10 a 15 días y se transforman en larvas que el mosquito irá inyectando a los perros que vaya picando. Una vez inyectada la larva, esta va madurando y creciendo en los siguientes 2-3 meses y se dirige al corazón. Si ambos sexos están presentes, se aparean y producen nuevas microfilarias y vuelve a empezar el ciclo.

Los síntomas son poco visibles hasta que la enfermedad no está muy avanzada y en estos casos el daño ya puede ser irreversible. Por ello es muy importante detectarlo lo antes posible y conviene realizar periódicamente algún análisis de sangre.

Los síntomas más habituales son la tos crónica, la respiración acelerada, el cansancio rápido o la apatía del perro.

Para tratar esta enfermedad, primero se deben matar a los gusanos adultos. En esta primera fase se aplican algunas inyecciones que matan a los gusanos. Éstos son arrastrados por la corriente sanguínea y quedan en los pulmones en descomposición. Durante uno o dos meses el perro debe permanecer en reposo para evitar un daño en los pulmones causado por los parásitos en descomposición. Una vez superada esta fase, se administra un medicamento para eliminar los gusanos inmaduros de la sangre. Y finalmente, para evitar recaídas, se instaura un programa de prevención.

Los tratamientos para curar a los perros enfermos son largos, costosos y entrañan un cierto peligro. Por ello lo mejor es prevenir. Tu veterinario te dirá qué programa preventivo se adapta mejor a tus necesidades. Es importante que te asegures que tu perro no esté infestado antes de iniciar ningún programa preventivo.

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