Cuadro de síntomas:
Picor, fiebre, convulsiones, parálisis, hidrofobia, la mandíbula se cae, incapacidad para tragar, cambio en el tono de la corteza, descoordinación, timidez inusual o agresión, excesiva excitabilidad, irritabilidad constante, cambios de actitud, parálisis en la mandíbula y la laringe, excesiva salivación o saliva espumosa.
Hay dos formas de rabia; paralítica y furiosa. En la etapa temprana de síntomas (prodomal) de la infección de la rabia, el perro mostrará solo signos leves de anomalías del SNC. Esta etapa durará de uno a tres días. La mayoría de los perros pasarán a la etapa furiosa, la etapa paralítica o una combinación de los dos, mientras que otros sucumben a la infección sin mostrar ningún síntoma importante. La rabia furiosa se caracteriza por cambios de comportamiento extremo, que incluyen comportamiento de ataque y agresivo. La rabia paralítica, también conocida como rabia muda, se caracteriza por la debilidad y la pérdida de coordinación, seguida de parálisis. Este es un virus que se mueve rápidamente. Si no se trata inmediatamente después de que los síntomas hayan comenzado, el pronóstico es malo.
Por lo tanto, si su perro ha estado en una pelea con otro animal, o ha sido mordido o arañado por otro animal, o si tiene alguna razón para sospechar que su mascota ha estado en contacto con un animal rabioso (incluso si su mascota ha sido vacunado contra el virus), debe llevar a su perro a un veterinario para recibir atención preventiva de inmediato.

Más información revisada por veterinarios:
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