Los juegos con tu cachorro son la mejor forma de canalizar correctamente su energía.
Jugar con tu cachorro requiere dedicación pero debes pensar que tiene muchos beneficios. En primer lugar conseguirás quemar su exceso de energía y evitar que sufra estrés. Pero además, también sirve para reforzar su vínculo afectivo contigo.
Beneficios del juego.
No sólo debes jugar mucho con tu cachorro, debes asegurarte de hacerlo «bien».
Tener un cachorro es una gran responsabilidad y requiere trabajar e invertir tiempo desde un principio para evitar problemas futuros que pueden complicarte la vida. Los juegos son una parte más de su aprendizaje y deben ayudarte a consolidar una buena conducta.
Debes saber que el juego mal aplicado puede tener consecuencias negativas como:
- Elevar la excitación de tu cachorro.
- Potenciar malos hábitos o conductas no deseadas.
- Causar frustración y agresividad.
Jugar «bien» con tu cachorro.
Es importante estimular a tu cachorro. Para conseguir los mejores resultados, te aconsejamos tener en cuenta las siguientes pautas a la hora de jugar con tu cachorro:
- Elige bien los juguetes: No utilices nunca objetos personales que luego no quieras que tu cachorro mordisquee. Por ejemplo no juegues con tus zapatillas si no quieres arriesgarte a que luego las destroce. Debes asegurarte que los juguetes no sean tóxicos para evitar lesiones. Del mismo modo, no juegues con palos o botellas de plástico porque podrían astillarse y causar lesiones en la boca de tu cachorro.
- Rotación de juguetes: Los cachorros son muy curiosos y necesitan nuevos retos. Por ello, conviene ir alternando los juguetes para que mantengan su interés. Más que tener muchos juguetes en casa, lo importante es que vayas rotándolos de forma que nunca se canse del mismo.
- No utilices juegos de «lucha» con tu cachorro. Son juegos que elevan su excitación y pueden provocar agresividad.
- No dejes que tu cachorro te muerda la mano. Cuando es pequeño podría no doler demasiado pero si lo consientes, esta actitud podría convertirse en un hábito insoportable cuando sea mayor. Si te muerde la mano, lo mejor es parar el juego inmediatamente de forma que asocie el morder con el fin de la diversión. De esta forma, tu cachorro procurará no volver a morder para poder seguir jugando contigo.
- Utiliza juegos para estimular sus sentidos. La curiosidad de los cachorros permite inventar múltiples juegos para estimular sus sentidos como el olfato. El más típico es jugar al escondite con objetos.
- Evita la frustración. Un cachorro nunca pararía de jugar pero debe saber aceptar cuando se ha acabado el juego sin sufrir frustración. Para ello, lo mejor es que utilices siempre la misma palabra o gesto cuando quieras terminar el juego y le ofrezcas un premio para que se quede tranquilo y «con buen sabor de boca».
- Cuidado con los juegos de tira y afloja con mordedores u otros objetos. Podrías dañar sus dientes y potenciar la agresividad.
