Las diarreas en perros son algo muy habitual y provocan una gran cantidad de visitas al veterinario. Normalmente no es algo grave aunque si muy molesto para los propietarios.
¿Qué motiva las diarreas en perros?
Las diarreas vienen motivadas por un mal funcionamiento del intestino delgado que es el encargado de absorber los líquidos de la comida.
El proceso digestivo del perro dura unas ocho horas y se suelen absorber el 80% de los líquidos. Sin embargo, cuando un perro tienen la mucosa intestinal irritada, el proceso va más rápido y no se absorben los líquidos dando lugar a las incómodas diarreas.
Si tu perro tiene diarrea, en primer lugar deberías tratar de determinar qué la ha causado. La mayoría de diarreas no son graves y se pueden tratar en casa. Suelen ocurrir de forma natural cada 2 o 3 meses porque el aparato digestivo de los perros es muy sensible (por ello siempre debemos vigilar con los cambios de pienso).
Para pensar que no es grave, antes debes descartar que tu perro tenga alguna enfermedad o que haya ingerido productos tóxicos. En estos dos casos, deberías acudir lo antes posible a tu veterinario para que inicie el tratamiento adecuado.
En principio, si el perro a pesar de tener diarrea se encuentra animado, no sería preocupante pero en cuanto vaya acompañada de fiebre, letargo, pérdida de peso o dolor abdominal, lo más aconsejable es que acudas a tu veterinario.
Prevención
Para evitar las diarreas, siempre debes vigilar:
- En la calle, evita que tu perro olisquee los excrementos de otros animales porque son una fuente habitual de virus y bacterias.
- En casa, vigila que no ingiera productos tóxicos ni que tenga acceso al cubo de basuras. También es importante mantener siempre limpio su comedero.
- La alimentación de tu perro. Utiliza productos de gama alta y consulta con tu veterinario sobretodo si tu perro es muy sensible a la alimentación y propenso a las diarreas.
Tratamiento de las diarreas.
Si tu perro tiene diarrea, lo primero es evitar la deshidratación. Para ello debes vigilar que siempre tenga agua suficiente. Lo ideal en estos casos sería ir cambiando el agua a menudo.
En paralelo, para cortar la diarrea, deberías dejar al perro unas 12 horas en ayunas. De esta forma el aparato digestivo dejaría de trabajar y podría recuperarse.
Después deberías iniciar una dieta blanda, baja en grasas, que permitiera que las células del intestino se regeneren. La comida más recomendada es el arroz blanco hervido con trozos de pollo o pescado hervidos. Un plato que por su humedad evitará que el perro se deshidrate y le estreñirá. Después ya podrías volver al pienso habitual aunque lo mejor es introducirlo poco a poco.
Podría ser que después del tratamiento, tu perro no defecara en 2 o 3 días. No debes preocuparte porque casi todos los alimentos de una dieta blanda son absorbidos y además provocan estreñimiento.
También existen medicamentos y hierbas medicinales que podrías utilizar para tratar una diarrea. Si prefieres esta opción, acude siempre al veterinario para que te asesore en los productos más adecuados y la dosis que debes suministrar.
Síntomas de alerta.
Vigila a tu perro si tiene diarrea. Te recomendamos acudir al veterinario si:
- La diarrea continua pasadas las 24 horas.
- Las heces contienen restos de sangre.
- El perro tiene fiebre.
- Las diarreas van acompañadas de vómitos.
Cuando acudas al veterinario, lo mejor es llevar una muestra de heces para que pueda realizar un cultivo y determinar rápidamente cuál es la causa.
