Es la enfermedad osteoarticular más frecuente en los perros. La displasia de cadera en perros es más habitual en las razas grandes.
Los perros con displasia de cadera presentan un mal encaje entre la cabeza del fémur y la cavidad de la cadera donde se aloja. Al bailar la junta, produce desgaste en la articulación que se inflama y debilita.
Síntomas de la displasia de cadera en perros
Se trata de una enfermedad hereditaria aunque también influyen aspectos ambientales como la nutrición o el ejercicio. Por tanto, un perro con padres que no hayan sufrido la enfermedad, también puede desarrollarla. El período más crítico para desarrollar esta enfermedad comprende entre los 3 y 8 meses de edad.
Los síntomas habituales son la cojera en las patas traseras, el balanceo en la parte trasera al caminar, el sacar una de las patas traseras hacia fuera al pararse, la dificultad para levantarse, el resbalarse, el caerse o el correr como un conejo.
Estos síntomas pueden empezar a presentarse a los 5 o 6 meses de edad aunque en algunas ocasiones desaparecen al acabar la etapa de crecimiento. En cualquier caso debes acudir al veterinario para que haga la correspondiente radiografía para poder diagnosticar el problema y tratarlo en caso de que fuera necesario.
Tratamiento para la displasia de cadera en perros
La displasia de cadera en perros debe tratarse porque es muy dolorosa y puede desembocar en una artritis. Además, debe hacerse lo antes posible porque de lo contrario los músculos de las patas traseras se irán debilitando hasta que el perro se quede sin poder andar.
Muchas veces la mejor solución son las intervenciones quirúrgicas aunque son puramente paliativas para mejorar la calidad de vida y alargarla. También pueden recetarse tratamientos menos traumáticos que incluyen:
- Fármacos: antiinflamatorios y protectores de cartílago.
- Nutrición equilibrada: el sobrepeso acelera el desgaste de las articulaciones.
- Fisioterapia y ejercicio: para mantener la musculatura en las mejores condiciones.
Las razas más propensas son: el Bulldog, el Pointer, el Bulldog francés, el Braco Alemán, el Pastor Alemán, el Golden Retriever, el Gran Danés, el Labrador Retriever, el Rottweiler, el Pastor de las Shetland y los mestizos de tamaño grande.
