De las primeras cosas que tenemos que enseñar al cachorro es dónde hacer sus necesidades.

El sitio es una cuestión de costumbre y las costumbres se adquieren a base de repeticiones. Por tanto para enseñar al cachorro debes estar pendiente desde el primer día para que tu perro cometa pocos “errores” y se acostumbre rápido.

Para enseñar al cachorro es necesaria mucha paciencia. Debes conocer a tu perro y estar muy pendiente de los signos que indiquen que quiere hacer sus necesidades para anticiparte.

Normalmente olisquear el suelo o dar vueltas significa que el perro tiene ganas de hacer sus necesidades. Otro factor a tener en cuenta es el horario porque si tu perro tiene una rutina, normalmente tendrá ganas de hacer sus necesidades a la misma hora.

Los cachorros no suelen mostrar signos porque les cuesta aguantar sus necesidades. Sin embargo, debes saber que el aparato digestivo de un cachorro de menos de 6 meses está poco desarrollado y por ello probablemente necesite defecar entre 5 y 30 minutos después de haber comido.

Existen diferentes técnicas para enseñar a un perro a hacer sus necesidades dónde nosotros hemos elegido. El método que apliques dependerá de tu disponibilidad de tiempo y del espacio físico que tengas en casa.

Enseñar al cachorro con adiestramiento activo

El primer método para enseñar al cachorro, denominado adiestramiento activo, consiste en premiar al perro siempre que haga sus necesidades dónde queremos. Para empezar, debes elegir el sitio donde quieres que haga sus necesidades. Después hay que estar pendiente del comportamiento del perro y cuando veamos que tiene ganas, llevarlo hacia allí. Si no hace nada, volveremos a nuestra rutina pero si hace sus necesidades, tenemos que premiarle.

Cuando el perro ya entienda dónde tiene que hacer sus necesidades, podemos elevar el nivel y enseñarle a hacerlo cuando nosotros se lo decimos. Para ello debemos conocer bien a nuestro perro y llevarlo hacia el sitio elegido a las horas que normalmente hace sus necesidades. Una vez allí, dar la correspondiente instrucción para que haga sus necesidades. Si no tiene ganas, no hará nada pero si lo conseguimos, tenemos que premiarle inmediatamente.

Este primer método requiere de una atención permanente por nuestra parte. Si no tenemos el tiempo necesario, deberíamos aplicar alguno de los otros dos métodos que explicamos a continuación.

Adiestramiento con papel

El segundo método para enseñar al cachorro es el de adiestramiento con papel. Consiste en empapelar el suelo de una determinada zona para crear una especie de baño para nuestro perro. En este espacio el perro tiene que pasar su tiempo y debemos poner también su cama, su comedero y algunos juguetes. Conviene que sea un espacio grande para que pueda hacer sus necesidades lejos de la zona donde permanecerá descansando.

De esta forma, el perro se acostumbrará a hacer sus necesidades encima del papel. Cuando se acostumbre, deberás observar dónde suele hacer sus necesidades e ir reduciendo la zona de papel tan sólo a esa superficie preferida. Si durante el proceso hiciera sus necesidades fuera de la zona del papel, tendrías que volver a ampliar la zona empapelada. Sin embargo si consigues que sólo haga sus necesidades en la zona de papel, podrás empezar a mover el papel centímetro a centímetro hasta situarlo en la zona dónde quieras que haga sus necesidades.

Adiestramiento con jaula

El tercer y último método para enseñar al cachorro se denomina adiestramiento con jaula. A diferencia del anterior se suele usar en los casos que el propietario no tiene mucho espacio en casa para montar una gran zona empapelada. En este caso enjaulamos al perro antes de hacer sus necesidades y cuando llega la hora, lo llevamos al lugar permitido. Hacemos esto porque el perro no suele hacer sus necesidades en su lugar de descanso.

Por tanto, lo primero que debe entender el perro es que la jaula es su lugar de descanso. Al enjaularlo debemos permanecer a su lado para que descanse tranquilo. Debemos enjaularlo cuando se acerque la hora en que suele hacer sus necesidades para que no permanezca demasiado tiempo encerrado.

En cuanto llegue la hora en que suele hacer sus necesidades o veamos algún signo que nos haga pensar que quiere hacer sus necesidades, debemos llevarlo al lugar elegido para hacer sus necesidades. Una vez allí, esperarermos un rato y si no hace nada, lo volveremos a poner en la jaula y esperaremos unos 15 minutos.

En cuanto el perro haga sus necesidades, es importante premiarlo para que entienda que lo ha hecho bien. Y en este caso, también a base de repeticiones, el perro entenderá dónde debe hacer sus necesidades.

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